sábado, 17 de septiembre de 2011

“Si amas a alguien déjalo libre, sí regresa a ti es tuyo, sí no regresa nunca lo fue”


En  otras versiones: (Fuente: Google)

Del desconfiado:                 Si amas a alguien, déjalo ir.
                                               Si por casualidad vuelve,
                                               pregúntale por qué volvió,
                                               adonde fue, con quien estuvo,
                                               y por qué se tardó tanto en volver.


Del paciente:                       Si amas a alguien, déjalo ir.
                                               Si no vuelve ponte cómodo,
                                               mira TV, sal con otras personas,
                                               diviértete y sigue esperando hasta
                                               La eternidad que algún día regresará


Del impaciente:                  Si amas a alguien, déjalo ir.
                                               Si no vuelve en las próximas dos horas,
                                               llama a la policía, a las clínicas.
                                               Llámalo al Black Berry, al Iphone, al bipper,
                                               ve a su casa, pregúntales a todas las personas
                                               por él, habla a los canales de TV y a las radios
                                               Para que todo el mundo se ponga a buscarlo.
                                              
Del vengativo:                    Si amas a alguien, déjalo ir.
                                               Si vuelve, ahora vete tú,
                                               para que sepa lo que se siente.

Del abogado:                       Si amas a alguien, déjalo ir.
                                               Busca en el Código Civil la
                                               parte que habla del abandono
                                               de hogar por parte del cónyuge.
                                               Si te convienen los términos,
                                               entáblale juicio, jódele la vida
                                               y déjalo sin un medio en el bolsillo.

      Del posesivo:                       Si amas a alguien, NO LO DEJES IR
                                                     ¡NO SEAS PENDEJO!
                                                     Sí puedes encerrarlo mejor!
                                              (Fuente: Google)


Crecí escuchando “Sí amas a alguien déjalo libre, 
sí regresa a ti es tuyo y si no regresa nunca lo fue”
Yo tengo la certeza de que fuiste mío, así como yo fui tuya,
así nunca regresaras a mi.
Te deje ir porque pensé que nunca podría perderte,
no creí posible que jamás volvería a verte.
Estaba segura que siempre estarías de alguna forma en mi vida.
Tú quedaste en llamar al final de nuestro encuentro,
y yo espere tú llamada, pero así como nunca llamaste
tampoco cumpliste tú promesa de amarme por siempre.
Me sorprendió tanto tu partida, y yo sin poder dejar de quererte.


Si amas a alguien, déjalo ir, sí no regresa a ti, ¡tal vez no supo como encontrarte, sin Google, Facebook o Internet!
¿Amnesia total?, ¿temporal?, ¿falta de una guía telefónica o paginas amarillas en el hogar?,¿mala educación quizás?, ¿despistado total?,¿falta de creatividad?.
¿Superman perdido en el espacio? o ¿un Peter Pan que se niega a crecer y a madurar?

No podemos aferrarnos a un amor sólo porque lo queríamos con todo el corazón y se alejo. Tenemos que aceptar que ese amor no fue lo suficientemente fuerte. Que con él no íbamos a lograr ser felices porque nunca estuvo dispuesto a dar todo de si. 
¿Quién quiere un amor débil, cobarde, silencioso y ausente?
¿Quién quiere un amor que es incapaz de entregarse completamente?
¡No pierdas el tiempo cuestionando tus decisiones pasadas!, de ¿por que lo dejaste ir, sí él te amaba?, ¿sí te rendiste fácilmente? ¿sí fue el destino que te jugo una mala pasada?

No podemos aferrarnos a lo que deseamos a la fuerza, pasándole por encima al mundo entero, a la lógica, a la paciencia, a la razón, porque sentimos tanta pasión y amor por alguien que no nos quiso lo suficiente, nos olvido, nos dejo de amar y nunca nos busco en primer lugar.
Tenemos que caer para levantarnos, tenemos que soltar todo el dolor que hay en nuestro corazón, para poder continuar amando.


Si amas a alguien, déjalo ir, sí regresa a ti, habla con el, dile todo lo que sintió tu corazón con su partida. Dile lo mucho que te alegras de escuchar su voz de nuevo, abrázalo fuerte si puedes. No todos tienen la oportunidad de ver regresar a un amor por las razones que sean.  Deja que te hable, que te cuente de su vida. Pregúntale ¿por que se alejo?, ¡que te de una explicación! Llora si tienes que llorar, eso no importa ya. ¡Importa sanar tu corazón!

Lo importante es aprovechar la oportunidad que Dios te dio para calmar las voces de tu corazón, encontrar las respuestas y hallar paz. A veces para poder continuar nuestro camino tenemos que regresar y dar pasos atrás, enfrentarnos con el dolor y fantasmas de pasado, con lo que nos hizo llorar.
No  busques vengarte por su partida o hacerle daño con tus reproches, la vida se encarga de darle a cada quien lo que merece. Nadie es perfecto para juzgar a los demás por sus decisiones o errores.  

Nadie puede retener a un amor y nadie sabe si algún día volverá. Así que sí se te presenta la oportunidad de encontrar claridad sin importar, sí él te busco o sí tú lo encontraste usando un detective privado, ¡no seas tonto y no dejes pasar la oportunidad por alto o por temor a escuchar cosas que te puedan lastimar!
¿Que acaso no dolió cuando se marcho o lo perdiste en primer lugar?
No hay como salir de dudas y saber donde estuvimos o estamos parados.
Así sea montado en una nube de felicidad, porque el amor siga intacto, o sobándonos el trasero por la caída al darnos cuenta que la persona que tanto amamos ¡ya no es la misma y sólo la estuvimos idealizando!    

1 comentario:

Principe Sapo dijo...

Genial!!! Me encanta y en estos momentos de mi vida me viene como anillo al dedo... Algo muy diferente como ponerle un anillo a un dedo... Te falto El Cazador: Déjalo libre y si no vuelve sal con tu escopeta y mátalo... hahaha... El amor en pareja es un juego de dos jugadores donde cada uno pone sus reglas individuales, comparten reglas comunes y se atienen a las reglas del mismo amor... "Si amas a alguien déjalo libre, todo lo demás carece de importancia, es en libertad que nace, crece y florece el verdadero amor... Disfruten de esta hermosa reflexión sobre el amor... Todo lo mejor... Besos y abrazos querida amiga :)