martes, 3 de abril de 2012

Amores de Novela

Me dijiste que querías verme, abrazarme muy fuerte,
que cuando me tuvieras en tus brazos me dirías tantas cosas.
Que de ser posible cambiarias el pasado y lo escribirías nuevamente
para así poder estar juntos de nuevo.

Amores de novela no me sirven, no me gustan, no me provocan
Tú amor de novela no lo quiero…

Cuando tuviste la oportunidad de cambiar la historia
y hacer las cosas distintas, hiciste lo mismo que haces siempre,
dejarme esperando, quedarte callado y romper mi corazón en mil pedazos.

Me escribiste que me amabas, que me necesitabas, que sin mí no eras feliz.
Amores de novela no me sirven, no me gustan, no me provocan
Tú amor de novela no lo quiero…
Y es que cuando te tuve de frente y muy cerquita de mi,
no escuche ni un sólo te quiero salir de tu boca.

Me dijiste que estarías siempre ahí cuando yo te necesitara
que nunca dudara, que siempre serías mio, mi media naranja.
Amores de novela no me sirven, no me gustan, no me provocan
Tú amor de novela no lo quiero…

Tantas veces te llame, te busque necesitando oír tu voz y tú no contestaste
o devolviste mi llamada por estar demasiado ocupado al teléfono
con dos o tres mujeres, sabrá Dios cuantas más que al igual que yo,
se creyeron el cuento de que estabas tan necesitado de amor y de afecto.

Me escribiste que esta vez sería diferente,
que no le harías daño al amor más puro y bello que conociste.
Que nuestro encuentro no era casualidad, que lo nuestro no era sólo físico,
era químico, biológico, astrológico. El rompecabezas que encaja perfecto.

Dos personas que apenas se tocan se encienden por dentro, que son puro fuego
y que siempre se amaron y se recordaron a pesar del tiempo.
Dijiste que lo nuestro era eterno sin nombre y sin límites.
Amores de novela no me sirven, no me gustan, no me provocan
Tú amor de novela no lo quiero…
cuando me tuviste bajo el mismo cielo no dudaste en traicionarme
y te fuiste con otra a la cama, ¿por pura física, matemática y cuentas claras?

Déjame colgar esta carta en la puerta de la nevera para que no se me olvide
Por si algún día me llamas.
¡A puro dolor y lagrimas son las cartas desde el infierno!

Amores de novela no me sirven, no me gustan, no me provocan
¡Tú amor de novela no lo quiero!

Que no tenías corazón, que lo habías perdido,
eso fue lo único cierto y verdadero que me escribiste.

Tú amor de novela es muy triste, mi corazón quiere un amor verdadero.
Uno que sea sincero y no se esconda detrás de un falso te quiero y promesas rotas
De tú amor de novela entiende….ya tuve suficiente, no me sirve, no lo quiero
Déjame colocar esta carta en mi cartera para que no se me olvide,
por si algún día me cruzo en la calle contigo, mi media naranja,
mi corazón, mi cielo, que vacilón!

Tú amor de novela dáselo a otra, esta mujer ya te dio un “OSCAR”
por mejor actor de reparto, de una serie que no es comedia,
que no es un “Reality Show” pero se repite año tras año
y que siempre termina igual en fracaso. ¡Tú fracaso!
¡Por tú amor de novela recibe un aplauso!
pero sigue tú con tú drama pa’ otro lado y bien lejos de mi ventana.
Cuidado que no te golpeé la puerta cuando se te cierre en la cara,
del amor al odio es muy cierto lo que dicen... Sólo hay un paso.
Tú amor de novela no me sirve, no me interesa y no va pa’el baile.

FIN

Esta carta, la escribí desde el infierno donde caí un día, por tener una cuenta pendiente con la vida que tarde o temprano todos pagamos. Del infierno salí a los dos días, porque yo me la pasaba bailando y escribiendo cuentos, y según los diablitos al infierno no se va a bailar ni a escribir pendejadas.

 ¡Gracias a Dios por la música, el baile, mi buena memoria y la inspiración, que son mi salvación!

(Cuentos de Cartas desde el infierno)
A puro dolor y lagrimas son las cartas desde el infierno
JP

lunes, 2 de abril de 2012

¿Por qué me amas?


Te quiero, te amo – me dices.
Sé que es cierto, puedo verlo en tú rostro, en tus ojos y sin embargo no puedo evitarlo, no te dejo quieto y te pregunto, ¿Por qué me amas?

Porque eres simpática – me respondes y continúas diciendo:
Me gusta tú sonrisa,
Me gusta tú rostro,
Eres muy divertida,

¡Tienes que aceptarlo, dejarte querer aunque te cueste tanto – pienso y callo, no digo nada para no interrumpirte!
Me gusta el olor de tu piel - me dices.
Eres tan suave…, te detienes esperando que yo diga algo.

¿Simpática yo? Y me rio.
Me haces reír – me respondes.

¿Yo, cuando? – pregunto riendo.
¡Me gusta tu risa!

¡Tu risa me hace reír cuando la escucho y tú ríes todo el tiempo!
Ahora nos estamos acercando, estamos en problemas – pienso, es mi risa el problema, lo que te vuelve loco.

Tú me abrazas y me dices te quiero tanto, te amo.
Déjate querer, no luches, recuerda que tienes un plan - escucho una voz dentro de mi diciendo.

¿Cuál era el plan? – le pregunto a la voz en silencio.
¡Estoy exhausta de pelear esta batalla!, Algunas guerras son tan largas.
¿Sino podemos contra el enemigo, nos unimos? Le pregunto a la voz.

A veces el camino a la felicidad es un poco más largo – me dice la voz.

¿Quién habla, mi corazón o mi razón? – pregunto en mi interior.
¡No preguntes tanto y no pierdas de vista tú plan, cada día te estas acercando más! - continua la voz.

¡Yo y mis planes, yo y mi locura temporal! Loca es lo que estoy, ja ja ja
No dudes, no te rindas, haz llegado tan lejos, no es hora de mirar a tras, mira hacia adelante – me dice la voz motivándome.

¡Quiero llorar, gritar, salir corriendo, hacer las maletas y largarme! Le digo a la voz en silencio y  con lagrimas en los ojos.
Recuerda el plan, todos tenemos uno, algunos no saben cual es, tú eres muy afortunada, encontraste el mapa del tesoro y vas en busca de el – me dice la voz.

¿Cuántas personas saben exactamente que es lo que quieren, con que sueñan, que es lo que esperan de la vida? A ti te tomo años descubrirlo, pero lo hiciste, ya sabes lo que te hace feliz, no te rindas.
¡Nadie dijo que seria fácil! Nadie dijo que encontrarías todas las respuestas a tus preguntas, pero no las necesitas, porque sabes que es lo que te apasiona y sabes lo que estas dispuesta a dar por llegar a la meta.

Si recuerdo el plan, cada día estoy más cerca. El sábado mientras bailaba lo recordé, sentí mis sueños tan cerca, podía tocarlos con las puntas de mis dedos. – Le conté a la voz.
Tengo miedo, siento mi mundo derrumbarse, todo es tan frágil, ¿que pasa si no me alcanza el tiempo, que pasa si…?

No lo digas, ni lo pienses – me interrumpe la voz, cancela esa idea de tú mente, tú sabes lo fuerte que es tú mente, ya la has puesto aprueba tantas veces, tú mejor que nadie conoces el poder de tú mente.
Piensa en los reflectores cambiando de colores rápidamente al ritmo de la música, ¡dale que tú puedes, baila, baila!

Recuerda la tarima y la gente bailando sobre ella y las ganas que tenías de subir allá arriba, el pensamiento paso por tú mente y tú lo hiciste a un lado, pensando que no estabas lista, cobarde.
¿Cobarde yo?, ¿Como te atreves?, todavía recuerdo el coraje que me tomo llegar hasta ahí, aquel lugar en frente de la tarima, en primera fila. Llevaba tres horas seguidas bailando, estaba agotada. ¡Yo no soy cobarde!

Esa es mi niña – me dice la voz.
¿Por qué me amas?- le pregunto a la voz.

Tú sabes la respuesta mejor que yo - me contesta la voz, pero sé que no vas a dejar de preguntar hasta que te responda, así que aquí va:
Te amo, porque eres única, porque no te rindes fácilmente, porque sabes bien lo que quieres y no te detienes hasta conseguirlo, te amo porque tienes un bello y enorme corazón que no busca hacerle daño a nadie. Te amo porque eres honesta, sincera, fiel a tus sentimientos, dices la verdad aunque duela. Te amo porque te cuidas y cuidas a los demás a tú alrededor. Te amo porque te inspiras fácilmente y también compartes tú inspiración para darles fuerza a otros. Te amo porque tú te amas y quieres aprender a amar y a dejarte querer. Te amo porque estas buscando tu felicidad y ese es un buen plan.

¡Ahora duérmete, descansa que ya es bien tarde! – me dice la voz despidiéndose.
Good night and sweet dreams – le digo a la voz cerrando los ojos.

Buenas noches, mi amor.
Buenas noches, te quiero mucho – me contestas.

domingo, 1 de abril de 2012

Lo que es del cura va pa’ la iglesia

Una tarde caminando por la calle bajo un sol muy intenso, mi  novio con el que caminaba tomada de la mano, al pasar frente a una iglesia me dijo “algún día te voy a llevar ahí, a esa iglesia para que seas mi esposa, así sea arrastrada por el cabello”.
Yo me reía pensando en la imagen de mi novio medio cavernícola, secuestrándome y jalándome por mis rizos largos para llevarme a aquella iglesia, pequeñita y de colores pasteles que quedaba a pocas cuadras de mi casa. Yo no le conteste nada pero sabía que no seria necesario que me obligara a casarme con él, ya que yo estaba tan enamorada de mi media naranja que con mucho gusto entraría a esa iglesia o a otra parecida con él cuando él me lo pidiera. Era sólo cuestión de esperar un poco, un par de años, tres o cuatro máximo.

“Lo que es del cura va pa’ la iglesia” nos decía su hermana cuando nos veía juntos. Ella era fantástica, simpática, muy alegre, tenia un mono como mascota que se trepaba las paredes con unas cuerdas que habían amarrado al techo y le deban leche con un tetero. Yo quería mucho a mi novio y a toda su familia, pensé que siempre estaríamos juntos. Sin embargo el cura tenía otros planes y nosotros no llegamos a casarnos. Esperar por mi para él resulto ser demasiado. Hoy día él vive con su esposa e hijos en lugar caliente de Venezuela.

Años más tarde me encontraba en Houston visitando unas amigas y planeando ir a la universidad a estudiar hotelería en Texas, cuando me hablo mi novio por teléfono que se encontraba en Caracas para decirme que él no quería que yo me quedara estudiando en Houston, ni que me fuera a vivir con mis padres a otra ciudad. Me dijo que apenas yo regresara de mi viaje nos casaríamos y seriamos muy felices.

Yo no le respondí nada, yo estaba muy ilusionada, contenta de saber que el me extrañaba y que quería que no me fuese lejos de su lado. Sin embargo casarme no era lo que yo quería, no era mi prioridad, yo no pensaba en encontrar un buen marido para casarme, yo que quería un buen novio que me hiciera feliz y a quien yo amara con el alma.

“Lo que es del cura va pa’ la iglesia” pensé. Yo regrese de mi viaje a brazos de mi novio y fuimos felices por un buen tiempo, yo no me fui al estudiar al extranjero, ni me mude de ciudad me quede cerca de él y sin embargo a la larga el cura tenia otros planes. Nosotros terminamos la relación luego de más de tres años de noviazgo, todos pensaban que algún día nos casaríamos, pero a al final quedamos como amigos.

Hoy día él esta casado con una mujer muy buena, simpática, tiene tres hijos hermosos y vive en Alemania. Yo mantengo el contacto por Facebook con su hermana y su mamá a quienes aprecio mucho y recuerdo con mucho cariño.

Un tiempo después sentada en un banquito del Hatillo en Caracas, con el novio con él que llevaba dos meses o más saliendo, me dice que quiere casarse conmigo. La verdad, yo no me sorprendí, pensé que era algo típico de los Venezolanos, te dicen te quiero, te amo y al poco tiempo te convencen de que quieren casarse contigo o peor se aparecen por tú casa de sorpresa con planes de boda. Debe ser que ven muchas telenovelas pensé.

Yo no quería casarme, no tenia apuro por casarme, no soñaba con casarme, pero como se lo decía a mi novio sin lastimarlo. Creo que le dije lo que diría el 100 por ciento de las personas que no quieren casarse en estos casos.

¿No crees que sea muy pronto para pensar en casarnos? – le pregunte
Pienso que deberíamos darnos tiempo para conocernos mejor, ver si somos compatibles – agregue

¡Nos conocemos desde hace más de cuatro años! – Exclamo mi novio
Hace mucho que somos amigos y sé que tú eres la mujer que amo y con la que quiero pasar el resto de mi vida – agrego el venezolano

¡Si nos casamos tendríamos que hacer muchos sacrificios y económicamente no estamos listos para casarnos! – le dije

Es cuestión de que organizar un poco nuestras finanzas, viajar menos, reducir algunos gastos, es cierto, pero ambos trabajamos, ganamos buenos sueldos y podemos hacerlo, hay parejas que tienen mucho menos que nosotros, se casan y son felices con lo que tienen y salen adelante. – me explico mi novio.

Yo lo escuchaba y pensaba, no, no insistas, ¡no quiero casarme! Mi vida es perfecta, tengo un excelente trabajo que amo, un buen sueldo, un departamento donde vivo sola, amigos con los que cuento a tan sólo una llamada telefónica, un auto propio, un novio que me consiente, no me niega nada, enamorado de mí hasta los huesos. ¿Por qué iba yo a querer cambiar todo eso por un matrimonio y una vida de restricciones económicas?

Por mi cabeza pasaban miles de ideas, inquietudes, preguntas que no me  atrevía a hacer por temor a las respuestas.

¿Qué hago si quiere tener hijos después de casarnos? ¡Yo no estoy lista para ser mamá de nadie!

¿Qué pasa si me prohíbe, que salga a bailar o al cine, cuando se me antoja?, yo amo el baile, lo necesito para respirar y me encanta ver películas en el cine y a él no le gusta ni lo uno ni lo otro.

¿Que le digo si quiere que deje mi trabajo, porque no quiera que yo viaje tanto? A mi me encanta mi trabajo, viajar por el mundo, no me puedo estar en un sólo lugar.

¿Cómo reacciono si se ofende el “Macho Man”, cuando se entere que gano más plata que él y no se lo dije para que no se resintiera?

¿Qué sucederá cuando se dé cuenta que soy una “Shopaholic”, que me gustan las cosas finas, caras y de marca? ¡No quiero un hombre que me diga que hacer con mi dinero, tampoco un pichirre!

¿Qué hago si me prohíbe que salga con mis amigas una vez a la semana? ¡No quiero perder mi libertad!

¿Qué pasa si quiere que le cocine, planche sus camisas, limpie y recoja el desastre de la casa todos los días? ¡Yo tengo una señora que limpia en mi casa una vez por semana y de resto almuerzo en la calle lo que me plazca!

¿Qué le digo si se vuelve celoso de Axel, Magnus, Alan, Miguel o José Calos?, mis mejores amigos de toda la vida a los que adoro y no estoy dispuesta a hacer a un lado, por las inseguridades de mi marido.

¿Qué sucederá si después de casados, el cambia o cambio yo?, si deja de ser quien creí que era y yo me convierto en lo que los Venezolanos llaman “una Cuaima”.

¡Dios Auxilio!, no me quiero casar y como se lo digo a mi novio que es un encanto, un santo (como lo llama “El Fish”, otro querido amigo mio, que me tiene mucho cariño y nos conoce a ambos) sin hacerle daño, ofenderlo o herirlo.

Respira o te va a dar un ataque de pánico, pensé.

Piensa, no digas nada apresurado, no hay ninguna iglesia a la vista, no tenemos cita con el cura, todavía él no ha comprado el anillo de compromiso. ¡Respira, eso siempre ayuda!
Soy como Julia Roberts en la película “Runaway Bride” ¡no me quiero casar, quiero salir corriendo! Me decía a mi misma.

¿Qué te parece sin vivimos juntos un tiempo antes de casarnos y probamos? Le pregunte finalmente.

Él estuvo de acuerdo y yo tuve suficiente tiempo para hacerle todas mis preguntas, para conocerlo y conocerme para crecer juntos como pareja.

Cuatro años más tarde fuimos juntos a la iglesia, nos casamos.  Yo no tenia dudas cuando entre a la iglesia de lo que hacía, no sentía pánico. Sabía que él me conocía bien, que no me prohibía, ni me negaba nada. Que me aceptaba como yo era, así como yo lo admiraba y lo respetaba a él por ser un hombre inteligente, paciente, maduro, seguro de si mismo, honesto, fiel y muy generoso conmigo en todo momento. Tenía la certeza que él no me cortaría las alas, que me dejaría ser libre para hacer mis sueños realidad. Por esas razones me case con él y no me arrepiento de haberlo hecho, me dio dos hijos maravillosos y es un excelente padre.  No sé que nos espera en el futuro, pero le doy gracias a Dios por haberlo puesto en mi camino y por todos los momentos felices y no tan felices que juntos compartimos.

FIN.

Escribí este cuento por dos razones. La primera cuando conversando con una amiga a la que quiero como a una hermana, me dijo que estaba pasando por una etapa difícil en su matrimonio y de poder echar a tras el reloj, sabiendo lo que sabe hoy, no se hubiese casado. Amiga espero que mi cuento te ayude a recordar las cosas bonitas de tú matrimonio. Todos pasamos por momentos difíciles y tú que me conoces muy bien y conoces todos mis cuentos, entiendes que te hablo con el corazón cuando te digo que busques tú felicidad, que hagas lo que tengas que hacer para sentirte feliz: cantar, bailar, escribir, pintar, cocinar, correr, nadar, saltar en un trampolín, ir la gimnasio todos los días, etc. para que cuando la crisis haya pasado y siempre pasa tarde o temprano, hayas hecho algo útil y maravilloso con tú tiempo y te sientas más feliz de tus logros.

Querida amiga recuerda, ¡Lo que es del cura va pa’ la iglesia! Este cuento es para ti, porque te quiero mucho a ti y a toda tú hermosa familia, marido incluido.    

La segunda razón es que necesito de mis cuentos para distraer mi mente de otro tipo de crisis y es que hace unos días me entere que una persona cercana a mi esta enferma con cáncer y eso me tiene muy mal, angustiada, necesito mantenerme positiva y con fe, encontrar toda la energía del sol para fortalecerme y mandársela. Les pido a mis amigos, seguidores y lectores de mi blog me manden mensajes y mucha energía positiva, gracias de antemano por el cariño que me tienen.

Un fuerte abrazo,
JP

lunes, 26 de marzo de 2012

Mientes - Camila

Tú Llegaste a mi vida para enseñarme,
tú, supiste encenderme y luego apagarme,
tú, te hiciste indispensable para mi y... y...

Y con los ojos cerrados te seguí,
si yo busqué dolor lo conseguí,
no eres la persona que pensé, que creí, que pedí.

Mientes, me haces daño y luego te arrepientes
ya no tiene caso que lo intentes
no me quedan ganas de sentir

Llegas cuando estoy a punto de olvidarte
busca tu camino en otra parte
mientras busco el tiempo que perdí
y hoy estoy mejor sin ti.

Voy de nuevo recordando lo que soy,
sabiendo lo que das y lo que doy,
el nido que buscaste para ti y... y...y...

Y el tiempo hizo lo suyo y comprendí
las cosas no suceden porque si,
no eres la persona que pensé, que creí, que pedí.

Mientes, me haces daño y luego te arrepientes
ya no tiene caso que lo intentes
no me quedan ganas de sentir

Llegas cuando estoy a punto de olvidarte
busca tu camino en otra parte
mientras busco el tiempo que perdí
y hoy estoy mejor sin ti, y hoy estoy mejor sin ti.

Llegas cuando estoy a punto de olvidarte
busca tu camino en otra parte
mientras busco el tiempo que perdí
y hoy estoy mejor sin ti,
y hoy estoy mejor sin ti,
y hoy estoy mejor sin ti.
Fuente: musica.com
Mientes – Camila

jueves, 22 de marzo de 2012

Mentiroso, Mentirosa

Recuerdo a un novio que tuve que era mitómano. Lo conocí en una fiesta a la que fui prácticamente obligada, pues yo prefería quedarme en casa esa noche, aunque nadie que me conozca bien me lo crea.
Sin embargo y como a mi me cuesta mucho decir que no accedí y fui a la fiesta donde conocí a mi querido mentiroso.

Él estaba en una esquina de la terraza hablando con un amigo, fumando un cigarro. Yo me le quede viendo con una sonrisa y el enseguida se acercó a presentarse.
¡Que lastime que fumes!, ¡yo soy alérgica al cigarro! - le dije mintiendo a penas término de decirme su nombre.
¡Jamás había visto yo a un hombre botar un cigarro a la basura tan rápido!
¿Fumar yo?, no ¿esto?, ¡Si yo no fumo! Ese era mi primer cigarro y la verdad que es que no me gusto.
No es lo mio – dijo mintiendo
A partir de esa noche nos volvimos inseparables, cupido nos había flechado a ambos.
Hablábamos por teléfono todos los días y nos veíamos casi todas las tardes. Yo le contaba todos mis planes y todo mí día a día. Él hacia lo mismo, me contaba de sus estudios, su trabajo, sus planes para el futuro. Me llevo a conocer a su familia, a sus amigos, todos se encariñaron conmigo y yo con ellos. Nuestra relación era perfecta de no haber sido por las mentiras.

En mi casa todavía se acuerdan de él, mi madre me lo mencionó hace poco, cuando yo estaba de visita buscando fotos viejas en el baúl de los recuerdos, y me pregunto, ¿que es de la vida del mitómano?
¡Hay mami ni me lo recuerdes, con ese hombre yo no quiero nada! - fue mi respuesta.
Es que si en esta vida todo se paga ese hombre fue mi karma. ¡Más mentiroso imposible!

¿Por qué mienten los hombres? Me pregunto y me pregunte miles de veces cuando descubrí que él que decía adorarme me mentía.
Según su mamá, que salió en su defensa, él estaba tan enamorado de mí, que pensó que la verdad no seria lo suficientemente buena para mí, para conquistarme.
Que él quería impresionarme, para que yo me casara con él y por eso me invento una mentira tras otra, hasta llegar al punto que ni él mismo sabía bien que era verdad y que era un invento.
Antes de yo enterarme que él me había estado mintiendo, el ya tenia un plan.
El plan era que nos casáramos al poco tiempo de ser novios y ser felices para siempre como en los cuentos de hadas. Así que él y su mamá fueron a casa de mis padres a pedir mi mano y a planear la boda.
El problema fue que mi novio no me haba dicho nada de sus planes y para mi fue tal la sorpresa que me quede muda, pálida y mi cara que no esconde nada, fue todo un poema de angustia y terror ante la idea una boda imprevista.
Y es que por mi mente no paso ni por un instante la idea de casarme con él, algún diga tal vez, pero teníamos poco tiempo de novios, ¿porqué el apuro?– pensé
¡Mi madre que habla hasta por los codos, también quedo muda aunque no pálida!
Gracias a Dios, mi padre que es más bien callado y serio, encontró su lengua y su castellano no le fallo para decir, que ellos como padres no iban a organizarme una boda obligada, sin que fuese yo quien antes  deseara casarme. Que esa seria mi decisión para cuando yo me sintiera lista y yo se los haría saber a ellos. Que mientras tanto, ellos felices de que mi novio me visitara, que él era un buen muchacho y se notaba que los dos estábamos contentos juntos, pero ellos no iban a apurar una boda.

Yo respire aliviada y el color volvió a mi rostro. En cuanto a mi novio su cara era de decepción y su madre parecía no estar muy contenta con la respuesta, pero ninguno insistió.
Poco tiempo después me entere que todas las cosas que él me había contado de su vida, habían sido puras mentiras, todo lo referente a sus estudios, su trabajo, sus planes, con el único fin de que yo creyera que él era un hombre con futuro, buen partido. Quería impresionarme con cuentos, para que yo me casara con él.  
Yo que lo quería mucho y me dolía aceptar la verdad, trate de hacer que él mismo admitiera las mentiras y me contara la verdad con sus propias palabras y mirándome a los ojos para poder perdonarlo. Por mucho que lo intente y por mucha paciencia que saque de donde no encontraba, él se negó a admitir que me había mentido, escondiéndose detrás de más y más mentiras, mientras me miraba fijamente a los ojos.
Luego de varios días de pensar y reflexionar en que hacer y si aceptar el hecho de que mi novio era simplemente un mitómano capaz de engañarme viéndome directamente al rostro y que tendría que vivir con ese pequeño defecto, ya que él tenia tantas otras cosas positivas y me quería con locura. Le pedí al mentiroso que me diera tiempo y espacio. La relación se acabó un mes más tarde debido a más mentiras.

Cuando digo que en esta vida todo se regresa es porque recordé que poco tiempo antes yo había estado muy enamora de un chico, que paso de ser mi mejor amigo a ser mi novio. Él un día comenzó a hablarme de una prima que se había convertido en su confidente y su mejor amiga. Yo que no podía más con los celos, de escucharle a él hablar constantemente de su nueva mejor amiga, a quien él le contaba absolutamente todos sus sentimientos y detalles más íntimos de su vida  y que según él, ella era perfecta ya que siempre le daba buenos consejos, decidí inventarle un cuento de los mios, una mentira.

¡Mentirosa, mentirosa, todo en la vida se regresa! – pensé

Fue una mentira blanca, sin mucha importancia, inocente. Yo sólo quería que mi novio sintiera un poquito de celos, para que entendiera lo que yo sentía cuando lo escuchaba hablando de otra.
Quería que él dejara de hablarme tanto de su nueva mejor amiga y recordara que yo era su vida, así como él era mi vida, mi media naranja. ¡Yo tan tonta y romántica, cupido en persona!
Le dije una mentirita a mi novio que en el momento pensé que no tendría importancia, que pronto se le olvidaría, pero a mí nunca se me olvido y arrastre como una herida durante más tiempo del que me gusta reconocer.

Durante años pensé que de poder retroceder el tiempo y tener la oportunidad de tenerlo de frente le habría dicho la verdad.

Le habría dicho:
Sabes mi vida, yo te quiero, me siento muy mal cada vez que mencionas a tu prima, me muero de celos, me alegra que tengas a alguien con quien desahogarte y conversar, pero extraño cuando lo hacías conmigo.
¿Recuerdas cuando antes de ser mi novio eras mi mejor amigo y me contabas todas las cosas sin dejar nada por decir?, cuando entre los dos no existía el silencio.
Me encantaba cuando me contabas todo lo sucedido en tu día y me hablabas de tus sentimientos y las preocupaciones que tenias en tú mente. Y es que ahora hay cosas que no quieres contarme por temor a que te juzgue o que tú no logres impresionarme. La verdad es que escucharte hablar de otra mujer me hace sentir insegura y muy celosa.

¡Que fácil y simple suena la verdad!

La mentira que le dije fue:
¡Que bien que tienes una amiga con quien hablar! Yo también tengo un gran amigo, Brian (el karateca eléctrico) y a él le cuento todo lo que hay en mi corazón, hablamos todos los días. Es tremendo chico, guapísimo y muy inteligente además experto en karate.

¡Ahora que lo pienso ese fue mi primer inicio en contar cuentos y crear historias de la nada, creatividad al máximo como yo lo llamo!

Lo peor de todo fue que apenas pronuncie las palabras ya yo estaba de lo más arrepentida de decirle una mentira a mi novio.
Él que era extremadamente curioso y celoso quiso saber todo en cuanto se podía saber de aquel hombre, que a todas estas sólo existía en mi mente.
Aquí es donde uno viéndolo como se ve en una película del cine, diría ¡Para! ¡Para!, ¡no sigas con más mentiras y dile que lo amas y que todo es un cuento para darle celos!
Y yo pensé si le digo ahora que todo fue un invento, más nunca me va creer nada de lo que yo le diga y se ira corriendo donde la otra a contarle lo tonta e inventa cuentos que resulto ser su novia.

¡Perdón, pide perdón gritaba mi corazón y el publico presente en la sala de cine! Yo no quería hacerle daño, trate de cambiar el tema, pero mi novio tan insistente no se dejo convencer y yo me volví una experta cuenta cuentos o mejor dicho ¡Mentirosa, mentirosa!
Él no menciono más a su mejor amiga. Por un lado yo gane la batalla, pero a la final del cuento como era de esperarse perdí la guerra, ya que él me dejo por su vecina.

Yo aprendí la lección, no más mentiras, la verdad duele sólo una vez, mientras que una mentira, nunca deja de doler.

Las mentiras tarde o temprano siempre salen a la luz y muchas veces les duelen más a las personas que las cuentan. En esta vida tarde o temprano todos pagamos por nuestras mentiras.

martes, 20 de marzo de 2012

Liebeskummer

“El amor es una magia, una simple fantasía,
es como un sueño y al fin lo encontré.
Es como una luz, que se esparce por el alma
y recorre como el agua hasta que llena el corazón”

“El amor te ciega aunque a veces te engaña,
el amor es pureza si es que a alguien tú amas
el amor te atrapa y de el nunca escaparas,
sólo tienes que aprender a amar…”
Tito el Bambino – El amor



Una lectora de mi blog en Alemania, me pidió que escribiera acerca del “Liebeskummer” que es lo que sentimos cuando perdemos o nos separamos de la persona amada. Traducido al castellano seria mal de amores o desamor.

Síntomas del Liebeskummer o mal de amores: depresión, insomnio, falta de concentración, mareos, confusión, falta de apetito, dolores en el pecho, ansiedad y estrés por mencionar sólo algunos.

Yo en lo personal tengo muchos cuentos que hablan del mal de amores, sin embargo me puse a indagar a leer y buscar referencias que comentaran de este tema, ya que yo no me considero experta aunque me hayan roto el corazón más de una vez y sigo respirando. No quiero repetir lo mismo que todos dicen y que seguro es cierto para muchos, de que todo pasa, de que el tiempo cura las heridas, de que lo que sucede siempre es para mejor, etc. etc.

En los últimos días he leído muchos cuentos y cartas que hablan acerca del mal de amores y más de una me ha hecho casi llorar y he sentido un nudo en la garganta al leer pensamientos tan profundos y dolorosos, anécdotas de la vida real de otras personas, que se sienten como si uno mismo las hubiese experimentado. Es que al leerlos aunque uno no haya estado esa misma situación o parecida, las sensaciones, de impotencia, de perdida, de vacío, de angustia y dolor son las mismas que uno conoce y ha sentido en carne propia.

He leído hasta las explicaciones más científicas acerca de lo que le sucede al corazón cuando se rompe y de como se bloquean hasta algunas arterias. Algunas personas caen en cama enfermas o sufren de depresiones, leí cartas sobre personas que pensaron en suicidarse cuando perdieron al que pensaron era el amor de sus vidas y tuvieron que buscar ayuda profesional para salir de la enorme oscuridad donde se encontraban.

Encontré cartas no sólo escrita por mujeres sino también por hombres que sufrieron porque la mujer que amaban con el alma termino la relación, los dejo, fueron abandonados por otro, o sin recibir razón alguna fueron traicionados por amor. Las mujeres creemos muchas veces que los hombres como casi nunca expresan sus sentimientos no sufren como lo hacemos nosotras, pero luego de leer más de diez cartas escritas por diferentes hombres donde cuentan el dolor que sintieron y que sienten al perder su gran amor, sé que ellos también son capaces de entender nuestro dolor por la perdida de su amor.

Un detalle que me llamo mucho la atención de las casi 30 cartas que leí, fue que en muchas se repetía la siguiente frase. Yo todavía lo amo, todavía lo pienso. No consigo dejar de pensar en ella, no se como hacer para olvidarla, todavía la amo.

Algunas mujeres escriben que desean olvidar para volver a amar, encontrar un nuevo amor, que las haga sentir correspondidas. Mientras que algunos hombres escriben, que no desean volver amar a alguien igual para no volver a sufrir por amor o que no les vuelvan a traicionar. Otros no desean olvidar la experiencia para no cometer los mismos errores, pero dicen estar dispuestos a volver a amar.

Tengo que confesar que para mí leer estas cartas que hablan del sufrimiento por amor ha tenido un efecto muy terapéutico y enriquecedor. Mi mente no ha parado de recordar, imaginar cuentos he historias con personajes interesantes que sienten y sufren por amor. 

Siento que encontré un tesoro en las cartas que he leído, porque me han ayudado mucho a entender un poco más a mi propio corazón.

Todos tenemos en común que sabemos lo que se siente sufrir por amor, aunque cada quien sufra a su manera, hay quienes afrontan el dolor de frente, llorando, sufriendo y quienes buscan distracciones pasajeras para aliviar un poco el dolor, como encontrar lo más rápido posible a un sustituto a la pareja. Hay los extremos casos peligrosos donde juega un papel el alcohol, las drogas para olvidar o disminuir el dolor. Que es sólo una manera muy breve de aliviarlo, ya que el dolor siempre regresa.

El mal de amores es una perdida, en mi opinión y repito no soy experta, sólo escribo de mis experiencias y de las experiencias de otros cercanos o lejanos a mi.
Esta perdida le duele a nuestro corazón, ya que el antes se sentía feliz, contento, ilusionado de sentir amor, las mariposas en el estomago, los latidos más fuertes cuando veía en los ojos de la persona amada.

Nuestro corazón se sentía correspondido, amado, valorado, comprendido. Como persona nos sentíamos con más fuerzas para despertar todos los días, ilusionados esperando para compartir con la persona que  queremos a nuestro lado, besos, caricias, abrazos, palabras cariñosas. Deseando abrir nuestro corazón para entregar un pedazo y deseando recibir un pedazo de amor de la persona que amamos. O más bien si somos sinceros queremos que nos entreguen el corazón completo y que nos amen con el alma entera.

¿Que sucede cuando la relación acaba?, por el motivo que sea, sin entrar en detalles ya que los motivos pueden ser simples o muy complicados. Puede ser que la decisión haya sido nuestra o la haya tomado nuestra pareja, lo cierto es que eso no tiene a fin de cuentas mucha importancia, ya que para que una relación acabe se necesitan dos que estén de acuerdo o más bien dos que estén en completo desacuerdo.

Dolor es igual a dolor.
¡El tema sigue siendo el mismo mal de amores!          
¿Y si estamos sufriendo que hacemos?

¿Quedarnos en una cama llorando todo el día hasta que llegue la muerte para aliviar nuestro dolor?
No, esa no es una opción, la muerte puede tardar, días, semanas, meses de dolor inaguantable y desgarrador y si, se puede morir de amor si eso es lo que queremos.

“Aquel que no se enamora por miedo a ser lastimado es como aquel que se suicida por miedo a la muerte”

 ¿Salimos en busca de alguien más atractiva(o), más sensual, más fuerte, más inteligente, con más dinero para sentirnos mejor o darle celos a la persona con la que estábamos antes, o para no pensar en la persona que nos dejo por otra(o)?

Esta opción es mejor que la primera y sin embargo si bien entretiene y alivia un poco el dolor también se te puede regresar como un boomerang, cuando te vea tu ex y lo que sienta por ti sea pena o rabia cuando te vea fingir amor por otra(o). Me ha pasado más de una vez y la historia nunca termino bien. Historia para otro cuento.

Se me olvidada algo muy importante el factor “echarle la culpa” apenas acaba una relación necesitamos un culpable, es lo primero que buscamos.

Empezamos: me mintió, me engaño, es un desgraciado, nunca me quiso, jamás me amo, todo fue mentira, me traiciono. Me amargo la vida, por que me dijo todas esas cosas lindas si no las sentías con el corazón. Como pude ser tan ingenua, tan boba, como pude equivocarme de esa manera, todo fue mi culpa, la embarre, no hice suficiente, hice demasiado… y la lista sigue y sigue y es interminable y si lo permitimos nos ahogamos en ella y terminamos en el más horrible de los infiernos y no doy más detalles por que tengo un cuento genial que habla de ese tema para otra oportunidad.

Si el amor es una ilusión, entonces a quien vamos a echarle la culpa de lo que se habla, se dice, se siente, se desea escuchar, se malinterpreta durante el acto de magia. ¡El show debe continuar! queramos o no. ¡Disfruten el show mientas lo tengan de frente, nadie sabe cuanto va a durar o cuando acabara!

¿Quieres vivir una vida con show o sin show?
¡No te quejes ni maldigas al payado del circo si luego no te hace reír más!
¿Tú querías ver a los tigres de cerca en el circo?
¿Que las rayas del tigre no eran como te imaginabas?

¿Recuerdas el primer beso que le diste? ¿Recuerdas lo que sentiste?
¿Sabias tú cuando diste aquel beso, que sería el ultimo? ¿Lo disfrutaste? 

No pierdas el tiempo lamentándote, buscando culpables o pensando en que nunca te amo.
¡Piensa en lo afortunada(o) que fuiste, que eres de haber tenido tremendo show y en primera fila!
Cuando beses a alguien haz que valga la pena, besa con toda tú alma por si es la ultima vez que besas esa boca que tanto amas.

Y si muchas veces las cosas no resultan como uno se imagina y las rayas del tigre no son del color que deseábamos, no por eso vamos a dejar de ir al circo.

¡Mal de amores sigue siendo el tema! ¿Que hacemos cuando todo acaba?
Les puedo decir más bien que no haría yo, quedarme más de dos días llorando en casa.
Ni escuchar música romántica en la radio, todas las canciones parecieran hablarme a mi de él. ¡No por favor no aguanto una canción romántica más!
Tampoco echarle la culpa a él o ella por no querernos como hubiésemos deseado que nos quisiera.
Ahora me estoy riendo, porque pienso en que nunca le damos a alguien las instrucciones claras y exactas de como queremos que nos quieran o si lo hacemos sin darnos cuenta.

¿Será que en este punto todos nos hacemos los locos o payasos de circo?

Seria algo como: quiero que me quieras a mi manera, pero no a la tuya, que es muy complicada. Sin límites pero sin esperar nada a cambio. Es decir, quiero que seas como yo me imagino, frágil, pero fuerte, cariñosa y atrevida, pero no demasiado que me intimidas. Quiero que me hagas sentir preso de tu amor pero en total libertad y por favor ni se te ocurra asustarme con tus garras de tigre que salgo corriendo. jajaja (Esto es broma y yo me estoy riendo de mi humor negro)

¿Como hacer para bajarnos del tren del mal de amores, que va a toda velocidad y sin señales de parar?

Empezar por ver la realidad del amor como es y no como una ilusión que alimentamos a diario en nuestra mente, nuestros pensamientos y en nuestro corazón.
(Y yo en esto soy experta, creatividad al máximo, romanticismo puro, puedo construir los más bellos y hermosos castillos en el aire y quedarme ahí esperándote si tú me lo pides mi media naranja, el amor de mi vida, mi otra mitad.)

Preguntarnos constantemente y hasta el cansancio ¿que deseamos de la vida? y ¿como deseamos que nos hagan sentir los demás?

¿Es ser felices lo que queremos? o ¿nos gusta la idea de andar deprimidos por amor todos los días desde que despertamos hasta que ponemos la cabeza en la almohada para llorar hasta quedarnos dormidos?

¿Queremos un amor estable? o ¿uno de emociones fuertes que nos desestabilizan frecuentemente hasta dejarnos agotados y sin aire para respirar?

Levanta la mano si alguna vez te has montado en una montaña rusa que se sintió tan fuerte y se alargó tanto en el tiempo, que te dieron nauseas y sólo pensabas en quererte bajar.

“Me tropecé con la misma piedra dos veces, debe ser la piedra la que me gusta” ¿Por qué pensar que la tercera o cuarta vez será diferente?, ¿no quedaron morados del tropezón con la piedra la primera vez?

Para que continuar alimentando ilusiones en nuestra mente, de algo que se acabó, que por más que lo intentamos no funciono y no por no querer o sentir, si es que más bien quisimos y sentimos demasiado, pero más bien por no lograr llegar a un acuerdo sensato, real y valido para ambos. ¿Falta de comunicación?, ¿de ideales que chocaron? ¿Fallamos en ponernos de acuerdo?, ¿se nos olvido como negociar ante el amor? La realidad nos enfrento, nos hizo demasiado daño, terminamos en el infierno y acabo con lo bonito de la ilusión, terminamos la relación. ¡Bienvenido el dolor!

¿Por qué queremos revivir algo que no funciono?

¿Sólo porque una persona nos hace sentir enamorados, completos, más vivos, más contentos, capaces de mover montañas, construir castillos y bailar como si tuviera 17 años?

¿Cosquillas en el estomago o nauseas?, ¿cielo o infierno?

Mal de amores continuemos…
Si no podemos dejar de pensar en el/ella cambiemos nuestros pensamientos.

No pensemos: es un (palabrota)… que no nos quiso, no nos valoro, pensemos que si nos quiso y nos querrá siempre a su manera, que no es como a nosotros nos sirve o la manera que merecemos ser queridos, pero es la única que el/ella sabe y es por eso, porque me valoro que, es mejor que no estemos juntos.

Deseémosle que encuentre el amor en el lugar correcto, que lo amen y que él puede amar nuevamente a alguien como él se merece, sin causarle dolor o que se lo causen a él.

Recordemos que si bien nos sentimos felices y contentos a su lado la realidad es que tarde o temprano  la rutina, las responsabilidades, los problemas te alcanzan y no podemos tapar el sol con un dedo. Él no es Superman y tú no eres una Diosa capaz de resolver sus problemas. Cuando el amor es puesto aprueba se necesitan más que ilusiones y trucos de magia, besos y palabras bonitas para enfrentar las dificultades del día a día. Esto si se deja puede acabar hasta con el más bello amor.

“El amor más bello, más puro es aquel que no tenemos y nunca podemos llegar a tener”

Cuando dejamos de idealizar el amor y nos bajamos del tren del desamor, observamos todo con más claridad, como que no estamos ni tan mal ni tan equivocados. Nos sentimos afortunados de poder respirar, de tener salud, gente querida a nuestro alrededor y valoramos a la gente que si quiere darnos su tiempo y su cariño, sin cuestionar tanto los motivos.

“No podemos obligar a nadie a amarnos, sólo podemos dejarnos querer”

“Déjate querer” creo que voy a tatuar esa frase en mi brazo, para que no se me olvide. (Estoy bromeando)

¡Es que como cuesta dejarse querer! No hace mucho o más bien hace poco conocí a un hombre que me dijo que se había enamorado de mí.

Y yo pensé ¡Que vas a estar enamorado tú nada!, ¡si solo me has visto cuatro veces y no sabes nada de mí, ni de mi historia!

Que yo que abrazaba muy rico cuando me despedía. – me dijo
Que yo era bellísima, que mi cabello y mi piel olían muy rico
¡que yo era un princesa y él estaba enamoradísimo de mi. – agrego.

Yo en mi mente pensaba…bla bla bla y más bla.
Creo que hasta se lo dije en su cara, pero en vez de él enojarse conmigo, él me sonrió y me dijo lo que en mi mente y en mi corazón equivalen a ¡DEJATE QUERER!  
Sus palabras realmente llegaron a lo más profundo de mi ser, cuando él me dijo que no estaba jugando conmigo que realmente él sentía mucho por mi y que ojala yo sintiera lo mismo por él.

Ploof…!!! ¡Yo me caí pa’ atrás como Condorito!
Y yo que soy muy valiente todavía le pregunte y ¿que sientes tú por mi?
Cuando me respondió y me dijo lo que él quería de mi, no me quedaron dudas de que él estaba siendo sincero y que era cierto que yo no sentía lo mismo por él.

¿Y quien es la mala ahora?, pensé, voy presa por sonreír demasiado, tener una cara bonita y oler rico.
Romper su corazón no era mi intención, menos mal que lo convencí y ahora somos amigos y es que él es extremadamente sincero, buen amigo, me hace reír y se expresa bien, le gusta compartir sus conocimientos conmigo y no sigo para dejarlo para otro cuento.

Para el mal de amor solo hay una receta, dejar de alimentar las ilusiones, ver la realidad de las cosas, hablar con los amigos, buscar apoyo, darse el tiempo para sufrir por la perdida, hacer lo sea que nos haga sentir felices, ser sinceros, alegrarnos de las cosas buenas del día a día …muy importante… ¡DEJARSE QUERER!


Este cuento es para Jenny, gracias por disfrutar de mis Historias del corazón y por pedirme que escribiera este cuento acerca del Libeskummer o mal de amores que me ayudado a crecer tanto como persona. Un fuerte abrazo.